Kate Middleton usa las botas de Valverde del Camino

Valverde del Camino está hermanado con Inglaterra gracias a su futura reina. José Cejudo, gerente de Calzados Herce S.L., descubrió por casulidad que Kate Middleton usa las botas que él fabrica en este pueblo de Huelva. Convirtió en viral la noticia y compartió el éxito con todos sus paisanos. Hoy venden en medio planeta y facturan 24 millones de euros.

Kate Middelton Valverde del Camino

Aparte de envolver tan importante anatomía, las botas onubenses de la duquesa de Cambridge tienen unos parámetros más prosaicos. Se denominan de caza, de montería, y miden 44 centímetros; se trata de piel de becerro engrasado (comprado a empresas de Lorca, Igualada o Villarramiel), color chocolate y monta piso (suela) de montaña. Su precio, 395 libras, unos 465 euros. “Resulta curioso que la industria zapatera del pueblo floreciera a principios del siglo XX por calzar a los obreros ingleses de las minas y que hoy sea reconocida aún más en todo el mundo por el efecto Kate Middleton. Ella está usando estas botas de caza de fondo de armario porque por lo que se distingue en las fotos ya están algo desgastadas. Es lo que pasa con una bota tan magnífica y que dura tanto. La cepillas, la quitas el polvo, la untas con grasa y la vuelves a estrenar. Prácticamente nuevas…”.

Quien detalla y es acreedor de una rocambolesca historia se llama José Cejudo Cera, gerente de Calzados Herce S.L. y un hombre a quien el destino tenía una aristocrática sorpresa en su devenir profesional. “Un día haciendo limpieza en la oficina me topé con un catálogo de 2004 de una marca inglesa, que son clientes nuestros hace años, y que yo me había traído de Inglaterra en uno de mis numerosos viajes. Al llegar a la última página dije: ‘¡Anda, pero si ésta es Kate Middleton!’. En la foto salía posando con unas botas de caza fabricadas por nosotros. Eso sería en noviembre de 2010, seis meses antes de casarse. Me enteré de que ella era vecina de estos clientes que tienen sede en el condado de Berkshire, muy cerca de donde creció y que hacía de modelo para ellos. Le comenté la historia tal cual a un amigo del ayuntamiento que además tiene un blog sobre Valverde. Tras subir la peripecia a Internet, el tema se viralizó y empezó el revuelo mediático. No me paraba de sonar el móvil. Me llamó hasta Pepe Ribagorda en persona para decirme que me enviaba una unidad móvil y entrar en el telediario. Luego he encontrado cosas hasta en cirílico de páginas rusas por Internet con esta historia sobre Kate y Valverde”, rememora Cejudo.

En la actualidad, sedimentada la polvareda, se puede medir con más calma el impacto mediático y económico para Valverde de aquellas botas que aún sigue luciendo la futura soberana del Imperio Británico. De entrada y al instante, el modelo se agotó en unas horas al conocerse que revisten las piernas de la hoy esposa del príncipe Guillermo. Volaron las existencias de los almacenes. Pero no sólo de los fondos de Herce, sino de toda la competencia local. Cada una de las respectivas web de la veintena de fabricantes valverdeños se colapsaron. Desde entonces y visto el éxito global, el modelo fue rebautizado: “Se llamarán Kate”. Todos los productores de calzado se avinieron a compartir la redefinición, sin que nadie patentara marcas comerciales o se apropiara de méritos. Una especie de Fuenteovejuna corporativa. “Las botas se hicieron en Herce y viajaron a Reino Unido y acabaron en los pies de Kate. Pero no quiero personalizar el éxito en mí, porque esta bota la hacen todas la fábricas de Valverde. Pretendo que revierta el impacto mediático en el bien de todas las empresas del pueblo. El triunfo es de todos”, advierte Cejudo, que a su vez es presidente de la Asociación de Fabricantes de Calzado y Afines de Valverde del Camino (APICAL), que aglutina a 17 empresas para un total de 24 compañías asociadas.

Según los datos cruzados de la Federación Internacional del Calzado Español (FICE) junto con Departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria (AEAT) y el Instituto Tecnológico del Calzado y Conexas (INESCOP), en 2015 España exportó 152 millones de pares de zapatos por un valor de 2.933 millones de euros (Andalucía aportó casi 30 millones de euros, frente a los 1.500 de la Comunidad Valenciana, de los que 24 millones se facturaron en Valverde del Camino). Las exportaciones dirigidas a la Unión Europea representaron el 64,8%. En cuarto lugar, tras Francia, Italia y Alemania, nuestro principal comprador fue Reino Unido donde curiosamente las exportaciones crecieron fuertemente tanto en valor como en volumen (16,5% y 19,5% respectivamente). El acomplejamiento bursátil del euro frente a la libra parece que ayudó. O el efecto Kate. En las Islas se vendieron un total de 9.600.000 pares.

Botas valverde del camino duquesa inglaterra

No obstante, no sólo de Kate vive Calzados Herce. Como se enteren los fans de ‘Juego de Tronos’ que fabrican botas medievales para la serie pueden montar romería hacia el pueblo, santuario también de unas famosas pruebas de motocross. De igual modo la compañía ha surtido a los ‘Piratas del Caribe’ y a las peripecias de Astérix y Obélix. El nombre mercantil Herce remite a la fusión empresarial de Hermanos Cejudo, empresa con pedigrí zapateril desde 1950. El abuelo de José la fundó en un pequeño taller en el centro del pueblo, calle Murillo. Antes del boom Kate hubo otro hito en los años 70: el padre y los tíos fueron los que inventaron el taco recambiable en las botas de nuestros futbolistas cuando suministraban material a nuestra Liga.

En 1985 se produjo un momento crucial al fallecer el padre de José. Nuestro protagonista se tuvo que poner al frente de la empresa dando un puntapié a sus sueños de convertirse en arquitecto. En los años 90 y tras un máster obligado por las circunstancias, Cejudo entró en el boyante pero complicado mundo de las botas camperas y de caza. Dado su buen hacer, su metodología y los magníficos materiales que le suministran comienza el despegue de la empresa gracias al boca a boca.

Los zapateros prodigiosos de Valverde facturan al año unos 24 millones de euros (de los que ocho repercuten directamente en el pueblo), fabrican 400.000 pares al año y dan trabajo a unos 350 trabajadores. Llegan a más de 100 países, incluso a destinos sorprendentes como Cuba (antes y después de Fidel), donde el famoso cabaret Tropicana baila frenéticamente con las creaciones de la firma valverdeña Gladys Dance. Hay que puntualizar que los productores diferencian entre distintos tipos de botos. El llamado boto campero está realizado con más piezas que el boto rociero, se presenta más estilizado y cuenta sólo con dos pliegues. Como explica Cejudo, el boto no deja de ser una bota más polaina, sin cremallera ninguna. Su inventor fue José Parreño Lineros en los años 40.

De las actuales líneas de producción (casi todas artesanales) también sale la bota estilo Chelsea. Hay incluso un modelo Chelsea para nuestra Guardia Civil. En el pueblo también se ofertan botos cartujanos, botas de hípica, moteras, tejanas, polainas, zahones y demás panoplia campera. Las botas Kate Middleton pesan 950 gramos cada una y tardan en fabricarse unos 10 días. De la nave de Herce, salen unos 2.000 pares al año de este aristocrático modelo para los destinos más dispares y los clientes más insospechados. Siguen surtiendo al mismo cliente inglés del condado Berkshire y viejo vecino de la ex modelo Kate, lo que hace suponer que el departamento de compras de Su Graciosa Majestad continuará confiando en el calzado onubense. “Me consta que la Casa Real británica nos conoce, aunque no creo que Kate sepa dónde está Valverde. Acabamos de mandar 150 pares a Inglaterra, pero desconocemos la talla de la duquesa. Eso sí, la pierna inglesa es más larga y esbelta que la española y el pie es mayor”, explica el gerente.

Gracias a la bota Kate, Herce ha vivido una pequeña gran expansión. Se ha mudado a una nave más amplia y ya cuenta con 11 trabajadores. “Estamos haciendo variaciones con serraje afelpado, de colores, cambiando la piel… Hay que innovar”. Cejudo viaja con frecuencia a las Islas para mimar a su clientela; también recorre ferias, exposiciones internacionales y congresos del calzado. “No me veo llegando a mayor con la empresa. Lo que quiero es jubilarme en condiciones”. Y vivir como un futuro rey.

Fuente: Expansión

 

 

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