Harper & Neyer: Emprendedores de Fuengirola crean una marca textil que mira al exterior en menos de un año

‘Harper&Neyer’ se vende en más de una decena de tiendas multimarca del país, tiene dos puntos de venta exclusiva y avanza en su internacionalización.

Desarrollar una idea de negocio en tiempos de crisis supone un complicado salto al vacío que roza lo abismal en caso de apostar por crear una marca textil con el hombre como principal protagonista. Hace menos de un año, tres jóvenes empresarios fuengiroleños decidieron aventurarse en el mundo de la moda creando un proyecto que, no solo se ha consolidado en el país, también avanza hacia su apertura internacional.

harper 6

Harper&Neyer es el resultado de una apuesta en firme por vestir a un hombre que le gusta cuidarse, conoce las líneas atemporales y, a la vez, aporta en sus ‘outfits’ por aportar algún detalle renovado. La calidad del artículo final –cuya producción es, en más de un 90% española– es parte del secreto del éxito de esta marca, que actualmente está disponible en una decena de tiendas multimarca de todo el país, además de un punto de venta exclusivo en Fuengirola y un segundo, abierto recientemente en Almería. Y la cosa no queda aquí, los planes a medio plazo de los socios pasan por inaugurar un tercer establecimiento antes de final de año y abrirse al mercado exterior –distribuidores de Bélgica, Alemania y México ya han mostrado su interés en contar con prendas y complementos ‘made in’ Fuengirola–.

harper 1Más allá de la expansión geográfica, las firma también planifica un catálogo de productos que incluya líneas de oficina y, de cara a la próxima temporada de primavera/verano, prendas de ceremonia.

harper 2

Llegar hasta este punto en tan poco tiempo no ha sido fácil. Los jóvenes, sin experiencia previa en el sector desarrollaron esta idea de negocio «buscando primero un nicho de mercado que hay que explotar», explica Nabil Salah, uno de los fundadores. Más allá de obtener rentabilidad en poco tiempo, el objetivo que persiguen tiene que ver con «demostrar que quienes hemos llegado al mercado laboral en tiempos de crisis valoramos el trabajo bien hecho y el capital humano de una empresa».

harper 3.1

Esta ideología –basada según Salah en «afrontar la incertidumbre de estos tiempos como un reto que te capacita y mejora profesionalmente»–, se hace realidad con aspectos tan cotidianos como el control del producto desde su diseño hasta que llega al armario del cliente, con quien mantienen en todo momento «un cuidado directo, porque son el mayor activo de una empresa». Por otra parte, la búsqueda de colaboradores para el desarrollo de la firma –una docena en la actualidad– se basa en este mismo perfil: «trabajadores con objetivos ambiciosos y, sobre todo muchas ganas de trabajar», explica  el empresario.

 

Fuente: Diario Sur

Ver comentarios »

Los comentarios están cerrados.